Podcasts: la radio para llevar que pocos piden (Parte V)

ciudadbestiafebrero3

Nota: si quieres seguir la secuencia de estas columnas, estos son los links:

Parte I
Parte II
Parte III
Parte IV

“Me voló la cabeza la posibilidad de escuchar lo que me interesaba justo cuando quería escucharlo”, me cuenta Jorge Báez –mejor conocido como @cuacarraquear–, escarbando en sus recuerdos de 2005, cuando empezó a consumir podcasts.

Poco tiempo después de conocer la plataforma, Jorge se juntó con un amigo y produjo su primer podcast: un episodio que les tomó toda una noche grabar y cuyo resultado no fue del todo convincente. La “Composta amateur”, como bautizaron al proyecto, continuó algunos años y luego desapareció.

Jorge, ahora un vlogger, no sabe por qué la producción de podcasts y vlogs es baja e irrelevante en comparación con la Ciudad de México o Monterrey: “lo que me llama la atención, es que a diferencia de otros países de otras ciudades del mundo, los podcasts en Guadalajara nunca han tenido esa repercusión tan interesante que tienen en otros lugares, donde son fenómenos de comunicación que tienen patrocinadores, reconocimiento público e invitados de primer nivel”.

Este entusiasta de la tecnología y de la cultura pop, con quien he colaborado en el pasado, tiene una hipótesis: “quizás sea por hábitos muy tapatíos el que el hecho de ponerte frente a una cámara o frente a un micrófono y exhibirte de forma muy franca y sin una línea editorial, pues a lo mejor a muchos no les queda bien, no sé”.

Y puedo tomar este último punto de Jorge para potencializar el argumento que ampliaré la próxima semana: nuestra concepción de la radio, y por ende el podcasting, está atorada –salvo algunas excepciones– en estrellatos y protagonismos que van dejando de lado una de las funciones más básicas de la palabra hablada: contar historias.

¿Tienes un podcast? Escríbeme a micro@microgdl.com

Artículos relacionados:

Documentales ambulantes
Podcasts: van mil millones de suscriptores y contando
No corras, peatón, por favor (II de II)


Deja un comentario