(Parentesis 2) Batman: The Dark Knight

Foto robada con amor de los blogs de Chesy y Sara Sweet
Por fin fui a ver Batman The Dark knight. Y vaya que me gustó.

¿Mini sinopsis? Batman (Christian Bale) tendrá que lidiar no sólo con los criminales habituales que azotan Ciudad Gótica, sino también con el Guasón (Heath Ledger), un individuo dedicado enteramente a crear el caos.
Christopher Nolan (Memento, Batman Begins) se perfila como uno de los directores que nos hacen creer en la existencia del cine de autor mega-comercial, al lado de maestros como Peter Jackson y Guillermo del Toro, por mencionar algunos. ¿Las razones? Varias, porque en esta entrega todo está ejecutado a la perfección desde el diseño de producción hasta la dirección actoral.
Con travellings majestuosos que nos dan cuenta del estado de Ciudad Gótica justo al inicio nos insertamos rápidamente en la premisa que gira en espiral a lo largo del filme: el caos. Pero no sólo eso, por momentos la cámara juega un papel fundamental en confundir no sólo a Batman, sino también al espectador: nos volvemos cómplices y testigos según sea el caso, ¿o quién no disfrutó cada momento en que salía el joker a cuadro (decir Guasón no se lee chido, me recuerda al Guasa jeje)? Y es aquí donde entramos al obligadísimo lugar común. Heath Ledger estuvo fenomenal.
Me siento obligado a volver a ver esta película al menos dos veces más. Para saborear cada momento esas estupendas secuencias de acción, los motivos para volver a una persona incorruptible en un freak con sed de venganza, las frases cargadas de cruda realidad humana como -traduzco de mi memoria y del inglés al español-
“No existe la justicia tal cual, a veces el mundo es tan injusto que debemos dejar las cosas a la suerte, pues esta es inmoral, ni buena ni mala”
Las constantes situaciones en las que Batman, Alfred, Harvey Dent y el mismo Guasón se ven obligados a tomar decisiones que necesariamente afectaran las vidas de otras personas; los efectos especiales; el batimóvil poco estético pero funcional para la trama y para el héroe; la batimoto, el joker, Bruce Wayne como todo un pimp. Romance, acción, comedia, suspenso. Definitivamente una de las mejores del verano.

Pero…
A partir de este momento, sugiero, a quien no ha visto esta película que deje de leer, pues me siento obligado a compartir los momentos que más me gustaron con quienes en efecto ya la vieron. De hecho, me aguanté las ganas de leer reseñas, de leer los blogs del gringo y del cheshvan, y de remitirme únicamente al referente generalizado sobre este film: la actuación de Heath Ledger. Por eso, estimado lector, si no has visto Batman: The Dark Knight, te sugiero que dejes de leer en este momento y termines este post toda vez que hayas regresado con tu boleto en mano.
Ahora bien, para quienes si tuvimos la fortuna de ver esta película, les comparto estas consideraciones:
No me gustó, por ejemplo, el hecho de que Batman haya tenido que recurrir a intervenir cada teléfono celular en Ciudad Gótica sólo con la finalidad de encontrar a una persona, en lo que constituye una apología tremenda de la guerra anti-terrorismo y del patriot act enarbolado por Bush y compañía. ¿Ese es el precio que tenemos que pagar? Un héroe multi-millonario que se hace justicia por su propia mano tomándose la libertad de monitorear todo lo que hacemos con el fin de atrapar a un villano que lo encierra en una extraña relación de odio/necesidad? Lo bueno que el personaje de Morgan Freeman renuncia después aceptar llevar a cabo esa tarea.
La otra, es el dilema en el que se encuentran las personas atrapadas en el ferry. En uno, se encuentran los principales criminales de la “sociedad” y en el otro se encuentran ciudadanos “de a pie”. Los primeros cuentan con un detonador que hará volar en pedazos a los segundos si estos no hacen lo mismo con el suyo en cuestión de minutos.
Lejos de lo emotivo de la escena, realmente me pone a pensar en si los ciudadanos de a pie hubiéramos tardado tanto tiempo en tomar una decisión de esa magnitud.
Hagamos un ejercicio: quitemos a todos esos maleantes de película y pongamos a los villanos que aparecen en las noticias todos los días y a algunos que las dicen: juntemos en un ferry a personalidades como el mocha orejas, Carlos Salinas de Gortari, Elba Esther Gordillo, Vicente Fox, Pedro Ferriz De Con, Marta Sahagún, Javier Alatorre, Joaquín López Dóriga, el Diputeibol, Arturo Montiel, Santiago Creel, Luis Echeverría, El Chapo Guzmán, los beltrán Leyva, los Arellano Félix y similares; y en el otro pongamos a Cheshvan, a Sara Mandarina, a Plaqueta, a Andrea Cardiópata, a Po, a los creadores de Hitlercito, al gringo, a Sara Dulces, a Manolo sweet-low (jeje), a un chingo de vecinos clasemedieros, a mi hermana del alma y a un servidor. ¿Nos costaría trabajo tomar esa decisión? ¿Martha Sahagún se apiadaría de nosotros? ¿y si el control cayera en manos de Vicente Fox? Y si se le ocurriera decir ¿y yo porque?
No es fácil pues
Aunque no deja de enternecer, que ese Negrotote hiper-bad guy haya tenido los huevotes negrotes para acercársele al tipo que con nomás de verlo ya se le había olvidado lo que tenía que hacer minutos antes: respetar la vida de quienes están haciendo lo mismo en ese momento. Aquí hay reivindicación racial. Acá en el mundo real me gustaría ver eso, reivindicación política, social, real.

¿Ven que el cine comercial de autor puede hacernos pensar más de lo que creemos?



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