Lee esto si no hiciste una lista de lo mejor de 2014

acto

Algún día elaboraré una gráfica que indique en qué puntos del año mi consumo culturoide (entiéndase por: cine, tele, libros y música, entre otros) asciende como startup revelación, pero mientras tanto, les comparto algunas cosas que intentaré traer de la memoria, porque no sólo recordar es vivir, sino, como dice el buen José Miguel Tomasena, “Me encanta hacer listas. Son una forma sencilla de revivir el placer. Y también son una forma de conocer estímulos que valdría la pena darnos”.

Pero luego uno quiere irse en retrospectiva y no se acuerda de todo lo que vio ni de lo que hizo -algo conveniente para, no sé, Raúl Salinas-, por lo que se recurre a husmear entre las listas de sus compas únicamente para encontrar alivio: “¿¡no mames que ESA culerada de película-disco-libro-suceso le gustó!?

En algunos casos.

En otros, asientes con la cabeza. Y luego te das de golpes en la cabeza por no haber recordado esos productos para TU lista. ¿O no lo recuerdas porque, estímulo tras estímulo, lo que tragaste con todo y medio kilo de palomitas, dogo aguado y litro de coca fría con harto hielo ya no tiene el mismo efecto que la primera vez? ¿Eh, heroinómano?

Pienso.

Por eso, he decidido sólo enumerar lo que sí creo que sí me hizo mella.

Quizás en este año que corre, me vuelva una persona más disciplinada para escribir sobre lo que voy consumiendo y, ahora sí, el 31 de diciembre de 2015, me diga a mí mismo: ¿¡no mames que te gustó esa pendejada de libro/música/suceso?…

…O asienta con la cabeza: tú si sabes de libros/música/sucesos, bro.

Pero al menos quedará consignado en esta cápsula del tiempo que es la internet.

El Foro Magis

Historias que transforman. Desde el título lleva el atractivo. Desde un Chumel Torres que JURÓ Y PERJURÓ que no trabajaría para Televisa, hasta el empresario indígena jXel Guzmán que se ganó al público por su personalidad entrañable, y no por su fama.

El acto de matar

Todavía no me hago a la idea de cómo Joshua Oppenheimer convenció a tres hijos de puta de que le contaran la forma en que mataron a cientos de disidentes y opositores al régimen represor de la PRIndonesia de 1964. Un relato de la maldad llevada al delirio y a la ridiculez por parte de quienes miran al pasado con nostalgia.

La deriva, de Vetusta Morla

Llego tarde a este grupo. Me enteré a medio concierto en el Teatro Diana, donde el vocalista le agradece a Alejandro Tavares, de Máxima 106.7, por apoyarlos y traerlos al Rock por la vida, que ya habían venido antes. Fuera de eso, el grupo, que abreva del Radiohead noventero, me fascina por sus cambios de ritmo que anteceden a coros punzantes, sus metáforas aterrizadas (léase esto si se tiene en mente a Zoé…) y la furia con que tocan en vivo.

Serial, ese fenómeno de podcast que nos hizo acordarnos que los oídos no son únicamente para escuchar música.

Serial es un spin-off de This American Life pensado para consumirse digitalmente. Esto es, en formato de podcast. El eslogan reza: “una historia contada semana tras semana”. La primera temporada consta de 12 episodios y es imprescindible que se escuche de manera secuencial. Como cuando se consumían las series antes de Netflix. (En la página serialpodcast.org hay extras, como fotos y mapas). Más, en el link que les doy arriba.

Retratos de una búsqueda

Un país como México parece que sólo puede reconstruirse a partir del dolor, y este documental de Alicia Calderón es buen punto de partida para retratarlo. Los 43 de Ayotzinapa se asoman, como fantasmas, al término de cada proyección. Y no están solos.

Menciones especiales:

Vikingos: Más sutil y más sensual que Game of thrones (la sangre y el sexo están administrados en mejores dosis en esta serie protagonizada por Travis Fimmel.

House of cards: Hay que volver a ver las dos temporadas ahora que se vienen las elecciones de 2015. Y pensar que Zoe Barnes es Carmen Aristegui. NOCIERTO.

En serio, no.

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