Eso que llaman periodismo digital, por Dios Ameba

 Interesante artículo de José Soto, para Composta.net

Imagen: muyobservador.com

Melissa García, una de mis ex alumnas de Tecnologías de la Información de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación del ITESO, me pidió que le ayudara a responder un cuestionario para su clase.

Ahora que veo los resultados, me parece que vale la pena compartir el cuestionario y las respuestas aquí.

Es lo que pienso sobre el periodismo digital, mi experiencia en el área y un poco lo que he estudiado desde el año 2000, cuando pretendía titularme como licenciado con una tesis sobre “los niveles del periodismo en línea”.

Al final me titulé, ocho años más tarde, con un trabajo sobre participación ciudadana en medios de comunicación.

Va el cuestionario.

1. ¿Desde qué momento se podría decir que nació el periodismo digital? ¿Existe algún hecho que marque una coyuntura?
No existe un hecho particular que marque el nacimiento del periodismo digital.
Existen datos sobre la incursión de los periódicos en la red, con el vaciado de sus contenidos tradicionales, a partir de 1993, con San Francisco Chronicle y otros diarios a la cabeza. En México, el antecedente es La Jornada.

A partir de 1995, es evidente que las cabeceras informativas quieren hallarle otro uso a internet más que el de soporte alternativo de sus contenidos. Se jerarquizan las informaciones de una manera distinta y se hace uso de recursos propios de internet, como los hipervínculos.

Entre 1998 y 2001, comienza a notarse la búsqueda de un nuevo lenguaje y de nuevas formas de presentar el contenido, a la par de fórmulas para involucrar a los usuarios. Se utilizan foros de discusión, el video, el audio, los boletines informativos a la carta, y se publica contenido exclusivo para el nuevo medio. Y, sobre todo, emerge el modelo del “minuto a minuto”, la actualización constante del contenido presentado por los medios de comunicación en internet.

Para 2010 aún no existe un modelo comunicativo en línea considerado “universal”, como sucedió con el modelo de periódico impreso, noticiero radiofónico o televisivo. El constante desarrollo de la tecnología digital obliga a los canales informativos a implementar, en todo momento, nuevas formas de presentación de contenidos.

2. En general, ¿en qué cambia la forma de hacer periodismo digital al periodismo tradicional? Platícanos un poco de los procesos para realizar periodismo “normal” y de los procesos en el periodismo digital.

Cambia sustancialmente en la necesidad de manejar al mismo tiempo distintas formas comunicativas, como texto, video y audio, hasta bases de datos que ofrezcan información de contexto a los destinatarios del contenido. Además, el periodista se ve obligado a conocer y utilizar términos de ingeniería (lenguaje HTML, “código embebido”, pixeles, streaming, Flash) y a organizar su propio contenido, a través de etiquetas y categorías.

Hay distintos retos: desde la búsqueda de un nuevo lenguaje periodístico y el aprovechamiento de las herramientas del mundo digital en la presentación del contenido, hasta la multiplicidad de fuentes y la velocidad en la actualización que exige el nuevo medio.

Todos están, o pueden estar, en internet, así que hay una sobresaturación de información: desde la fuente primaria, que puede ser un dictamen de una Cámara legislativa, hasta un reporte ciudadano publicado en Twitter, Facebook o YouTube.

El principal reto de este nuevo periodismo es presentar el contenido de manera clara, ágil, profunda y atractiva, que motive la participación del usuario para que éste regrese al sitio donde fue publicado o lo lleve a sus propios canales de difusión, ya sean blogs, Twitter, Facebook o YouTube

El usuario se enfrenta al mismo problema: ante los demasiados medios, ¿cómo elegir dónde informarse? Existen soluciones bastante útiles, como los boletines a la carta que ofrecen los medios de comunicación; la personalización de páginas de inicio en el navegador, con los contenidos que el usuario requiere, o la suscripción a canales RSS seleccionados por el usuario.

3. En internet es muy fácil que se publique cualquier tipo de cosa, la información pasa por pocos o ningún filtro. Específicamente en el periodismo digital, ¿existe algún filtro?

Yo supongo que en el trabajo de los periodistas existe un filtro, que es el filtro de toda la vida: la ética, la honestidad y la búsqueda de veracidad en las informaciones publicadas.

Es cierto que cualquier cosa puede publicarse en internet, lo que ofrece riesgos y beneficios para la libertad de expresión y para la imagen de las personas y las organizaciones. Es responsabilidad del periodista dar claridad y organización a la información.

El problema radica cuando se impone la lógica del clic y el número de vistas que registran los contenidos para trabajar exclusivamente pensando en el tráfico web. Y aquí hay decenas de ejemplos de “periodismo digital” que, incluso salido de cabeceras con reputación, no verifican informaciones o publican noticias falsas.

4. ¿Qué es lo que hace diferente un periodista que utiliza las nuevas tecnologías a un periodista apegado a la vieja escuela?

En lo personal me preocupa la ausencia de un trabajo pensado en los lectores, vistos ahora como participantes activos en la construcción de las noticias y de la opinión pública. Y esto pasa por los dos tipos de periodistas que distingues en tu pregunta.

Hacen falta espacios donde los usuarios sean parte del contenido, desde la asignación de agendas informativas hasta la presentación de informaciones y nuevas rutas de cobertura. Esto va más allá de las cartas al director a un diario, las llamadas telefónicas a un noticiero radiofónico o los “comments” y los foros de un sitio web; implica que los nuevos medios deben crearse pensando en los lectores.

En el caso de internet, el riesgo es mantener una conversación unívoca, donde los medios de comunicación se presentan como difusores de contenido sin espacio para la conversación no sólo entre los lectores, sino entre los lectores y los periodistas.

Sobre los dos tipos de periodistas de tu pregunta, es evidente que las nuevas tecnologías exigen el manejo de más de un lenguaje mediático, para pasar por el texto, el video, el audio, la infografía. Y se exige, sobre todo, velocidad, que antes era exclusiva de los medios electrónicos tradicionales (radio y televisión).

5. ¿Cuáles son los principales beneficios que han aportado las nuevas tecnologías de la información al periodismo?

Sobre todo han aportado retos y han abierto grandes debates sobre la forma como los periodistas se relacionan con los usuarios y la forma como se presentan los contenidos.

Las nuevas tecnologías han aportado dinamismo y han permitido que los mensajes periodísticos lleguen a muchos otros lugares y lectores. Han permitido un diálogo constante y le han quitado el micrófono absoluto a los periodistas.

Han abierto nuevas fuentes de información y han democratizado la conversación.

6. ¿Cuáles son las principales desventajas de esto?

La sobresaturación de información (verídica, errónea y falsa) y la sobresaturación de medios de comunicación, que al mismo tiempo es una ventaja para el periodismo, que tiene entre sus funciones la de organizar, validar y dar claridad a la información.

Un caso es Twitter, un sitio que permite la conversación permanente y por lo general avasallante, imposible de seguir para cualquier mortal. Un caso exitoso de dar organización al caos fue el de la NBC durante los Juegos Olímpicos de Invierno, para los que desarrolló un “Twitter Tracker” donde organizó, con patrones periodísticos, el contenido generado por millones de usuarios de Twitter que siguieron minuto a minuto el desarrollo de la competencia.

Esta nueva forma de trabajo implica ir de la mano con los expertos en tecnología, lo que puede significar un reto mayúsculo para las complejas organizaciones periodísticas. No basta con el equipo técnico responsable de operar y dar mantenimiento a las salidas tradicionales del periodismo (rotativas, estaciones de radio y televisión), sino que requiere un equipo destinado a dar elegancia y proponer nuevas formas de presentación del contenido en internet.

Esto exige una velocidad para la que, muchas veces, las organizaciones no están preparadas, puesto que deben mover al elefante que representan: los departamentos de contenidos, comercialización, ingeniería, administración… Es una desventaja si se le pone a competir con la emergencia de medios alternativos, cuyas prioridades son otras y cuyas organizaciones son menos complejas y, al mismo tiempo, su capacidad de respuesta puede ser más ágil.

7. Considerando el número de personas que tiene acceso a internet en México, ¿es realmente factible o rentable que el periodismo en internet sustituya al periodismo impreso? ¿Qué pasará con la gente que no puede acceder al adelanto tecnológico?

Lo creo factible y rentable. Aunque no lo veo próximo en países como México, donde los adelantos tecnológicos llegan tarde y, cuando no, llegan a precios restrictivos. Esto es una ventaja para las organizaciones periodísticas tradicionales, que no han enfrentado con inminencia la obligatoriedad de cambiar de modelo en la presentación de sus contenidos.

En Estados Unidos, en cambio, existe la pregunta de cuál ciudad será la primera en quedarse sin periódico impreso. Lo hemos visto en Denver, con la desaparición de uno de los periódicos de mayor alcurnia, o incluso en ciudades como San Francisco, donde se teme por la supervivencia del decano San Francisco Chronicle.

El periodismo de calidad y las organizaciones periodísticas exigen muchos recursos económicos y el pastel publicitario en internet está bastante fragmentado. Y si para la gente existe la posibilidad de arrebatarle el micrófono a los periodistas, también para los anunciantes existe la posibilidad de encontrar nuevas formas de hacer llegar sus mensajes publicitarios a los destinatarios fuera de los medios de comunicación.

8. En tu opinión, ¿cuáles son las principales dificultades por las que pasan los periódicos actualmente? ¿Crees en la crisis de la prensa? ¿Crees que desaparecerán los periódicos?

Los periódicos enfrentan tres principales problemas: caída de las pautas publicitarias, encarecimiento de los insumos y pérdida de lectores. Este último lo considero el más grave.

Los lectores están migrando de los medios tradicionales a nuevos canales de información, desde blogs a redes sociales, donde encuentran la información que necesitan en prácticamente cualquier nivel: familiar, social, político, económico y de entretenimiento.

Los usuarios tienen el control y no necesitan navegar todo un sitio web para informarse de lo que les interesa. Tienen a su disposición cualquier tipo de medio, ya sea de suscripción RSS o redes sociales tipo Facebook o Twitter. Y en muchas ocasiones prefieren conocer las noticias recomendadas sólo por sus amigos o conocidos que por las cabeceras tradicionales.

Creo en la desaparición de los periódicos, pero no en la desaparición del periodismo de calidad. El reto para las cabeceras informativas es ofrecer contenidos únicos, especializados, atractivos, bien presentados y que permitan a los usuarios compartirlos en sus propios canales. Como dice Jeff Jarvis, las cabeceras tienen el reto de hacer viajar su marca y su publicidad por toda la red. Pero esto sólo es posible con contenidos de calidad.
 
Éste es el video de la conferencia “The Future of Journalism is an entrepreneurial, collaborative Process” que Jeff Jarvis en el Printgipfel, el encuentro de periodismo en Munich, en octubre de 2009.

 Creo en la crisis de la prensa, que es una crisis de modelo periodístico y organizacional. Las organizaciones periodísticas son elefantes difíciles de mover y, sobre todo, llevan en el equipaje relaciones e intereses comerciales o políticos que hacen más pesada su incorporación al dinámico y democrático mundo digital.

Creo que desaparecerán los periódicos, aunque no pronto. Y su desaparición está más lejana en países como México, donde el acceso a las nuevas tecnologías es restrictivo. La desaparición de los periódicos implicará, en países como Estados Unidos, la desaparición incluso del concepto “periódico” (newspaper), aun cuando existan las cabeceras tradicionales como The New York Times.

9. ¿Cuáles crees que son las opciones más viables para los periódicos?

Pues su incorporación total al mundo web, con una serie de requisitos:

1. Contenidos de calidad.
2. Relación con los usuarios.
3. Búsqueda permanente de nuevos modelos de negocio (lo que está desapareciendo es el modelo de venta de papel con noticias impresas).
4. Búsqueda permanente de nuevos modelos para presentar la información (contenidos y tecnología).

10. ¿Cómo ves a la prensa en 10 años?

Pues más bien quiero ver un deseo hecho realidad, con cabeceras informativas regionales informando con profundidad y claridad sobre el acontecer social; el advenimiento de un periodismo freelance robusto, con repercusión y rentable; medios alternativos de calidad, sin arrogancias y sin compromisos que limiten su libertad de expresión, y usuarios exigentes dispuestos a participar en la construcción de contenidos y en el fortalecimiento de las democracias.



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