Editorial: Borrón y toma en cuenta

Cumplí 3 años al frente de un blog que fue parte de un encargo escolar a un equipo de alumnos pero que terminó siendo un proyecto personal que a la postre me sirvió para llegar a –lugar común, pero deseable–, donde estoy: haciendo y comenzando a vivir de lo que me gusta.

Hipodérmica, se llamaba aquel blog. “Comunicación debajo de la piel” era su apellido: en ironía y desafío a la idea de que los medios de comunicación penetran e inciden en tus acciones como si se tratara de una droga inyectada que te hace actuar en consecuencia.

Pero de entre la búsqueda de más satisfacciones personales y profesionales, llegué al tercer año de mi hijo como padre incumplido que no llega a la obra de teatro escolar donde su vástago tiene el rol principal: Ni siquiera le prendí una velita más.

Y no lo hice porque había llegado la hora de dar un salto más. Y eso consistía en matar varios pájaros de un tiro. Un portal en el que convergieran la aguja hipodérmica, mi portafolio profesional y esa gran adicción llamada twitter (¿Ven que mencionar a un pájaro tenía su razón de ser?).

Así, ha nacido Microgdl.com. La nueva extensión de mi persona, mi alter-ego, mi reflejo, mis “oportunidades de crecimiento”, mi proyecto alternativo de remuneración, mi página con un nombre que sí te puedes aprender.

Si en algún momento leíste Hipodérmica, no hay mucho qué explicar. Pero si eres nuevo: de aquí no sales: podcasts, blog, video, tweets, ocurrencias, recurrencias, discrepancias, relevancias, y otras cosas cero rancias que te esperan de dos a tres caídas sin límite de tiempo (a menos de que estés en un cyber-café).

Estás subrayadamente bienvenido.

Y yo agradecido.

Atentamente
Fernando Hernández Becerra “Micro”
Madrugada del 25 de octubre de 2010.

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